Bizcocho de anís de Año Nuevo {al estilo Vasilopita}

 

Si uno se para a analizar las diferentes formas de celebrar la noche de Fin de Año alrededor del mundo, le da que pensar.
En Estados Unidos es tradición la cuenta atrás en voz alta hasta que el reloj marca las doce de la noche y el nuevo año comienza. Todo son abrazos, canciones, alegría y besos bajo la omnipresente ramita de muérdago.
En España, los últimos 20 segundos de la noche los dedicas a engullir uvas a toda prisa, sin masticar siquiera, sin apartar los ojos de la tele y por supuesto, sin hablar ni dedicar una mirada al prójimo. Y todo para para entrar en el nuevo año con la boca llena, atragantado y babeado, si no a punto de vomitar…
Lo dicho: diferentes lugares, diferentes costumbres.
Pero la nuestra no es la más rara. En Alemania se dedican a mezclar metal fundido en agua para estudiar la forma que adopta e intentar así adivinar el futuro. Sinceramente, se me ocurren cosas más divertidas y ambientalmente menos peligrosas con que entretenerse la noche de Fin de Año (¿y dónde demonios encuentra uno metal fundido??)
En Dinamarca aprovechan para hacer añicos la vajilla. Dice la tradición que cuantos más platos rotos, más amigos harás en el nuevo año. Es de esperar que esos amigos se presenten con un montón de cupones de descuento en Ikea…
Mientras, las escocesas y las galesas esperan que el first-foot (el primer visitante que entre por la puerta después de medianoche) sea un guapote alto y moreno cargado con una hogaza de pan y una botella de whiskey. Que las chicas no tienen un pelo de tontas, vaya.
En Colombia y en Grecia suelen prepararse panes o bizcochos en los que se esconde una moneda antes de hornearlos. El afortunado al que le salte un empaste mordiendo el bizcocho, gozará de buena suerte el siguiente año (la necesitará si quiere encontrar un dentista barato)

La receta de hoy es una adaptación del vasilopita, ese bizcocho tradicional griego de Año Nuevo que luce así de impresionante:

Bizcocho de anís de Año Nuevo {al estilo Vasilopita}

Bizcocho de anís de Año Nuevo {al estilo Vasilopita}

Digo que es una adaptación porque mi vasilopita no lleva mástique (μαστίχα) ni makhlepi (μαχλέπι) Y qué queréis que os diga, pues que sin mástique ni makhlepi como que no me atrevo a llamarlo vasilopita.
En lugar de esos ingredientes, bastante complicados de conseguir por aquí, utilicé anís verde en especia (que siempre da un toque navideño al postre), licor de anís y una pizca de cardamomo. Es importante usar anís verde en especia, no simplemente licor de anís. El anís en grano es el que aporta el aroma y el sabor característicos. Y si no se os ocurre en qué más emplearlo, echad un vistazo a estas galletas de Pascua o a estas rosquillas fritas.

Bizcocho de anís de Año Nuevo {al estilo Vasilopita}

Bizcocho de anís de Año Nuevo {al estilo Vasilopita}

El resultado no es un bizcocho cualquiera, porque además de anís, cardamomo, vainilla y ralladura de naranja y limón (o del mástique y el makhlepi, si lográis encontrarlos), lleva mantequilla. Para qué os voy a engañar: lleva mucha mantequilla. Una cantidad de 3 cifras que no comienza por 1.
Si uno de vuestros propósitos de Año Nuevo era apuntarse a un gimnasio, este bizcocho puede daros el empujón definitivo.

Bizcocho de anís de Año Nuevo {al estilo Vasilopita}

Bizcocho de anís de Año Nuevo {al estilo Vasilopita}

Pero acabaréis perdonándoselo (y perdonándome) porque está buenísimo. La señora mantequilla sabe muy bien lo que hace cuando se mete en un bizcocho (en cualquier parte, la verdad)
Esta es la miga más suave, más tierna y más deliciosa que probaréis en ningún bizcocho. Palabra.

Bizcocho de anís de Año Nuevo {al estilo Vasilopita}

Bizcocho de anís de Año Nuevo {al estilo Vasilopita}

La receta original la podéis seguir en el blog de Akis Petretzikis, el simpático y gesticulante chico del vídeo. Yo no entiendo griego moderno (ni antiguo), pero los pasos se adivinan sin problemas.
Yo no escondí en la masa ninguna moneda, pero la idea es simpática. Aunque quizá es mejor opción recurrir al haba o a la judía (como se hace en el Roscón de Reyes) para que no peligre ningún diente.
Con tropezón o sin tropezón, es un bizcocho super aromático y extra tierno que puede dejarse preparado con varios días (sí, días) de antelación. Se mantiene tan esponjoso que podéis dejarlo hecho por la mañana, cocinar la cena de Fin de Año, salir de juerga nocturna, tomar el chocolate con churros, dormir la mona y dedicar el tiempo necesario a superar la resaca, porque el bizcocho os seguirá esperando, dulce y sabroso como el primer día.

Ingredientes (para un molde redondo de 26cm diámetro):
* 300 gr mantequilla en pomada
* 125 gr tagatosa (o 250 gr azúcar glas)
* 10 gr anís verde en especia
* una pizca de cardamomo molido
* 1 cucharadita de extracto de vainilla (o una vaina de vainilla)
* 1 cucharada de licor de anís dulce
* ralladura de piel de una naranja grande
* 1 cucharada de ralladura de piel de limón
* 4 huevos grandes
* 70 gr leche entera
* 400 gr harina con levadura incorporada
* tagatosa o azúcar glas (para decorar)

Es importante que la mantequilla esté reblandecida (pero no fundida y en absoluto líquida) El punto de pomada es aquel en el que si se toca con el dedo dejamos una huella y en el que podemos extenderla sobre una rebanada con facilidad.
Comenzamos mezclando la mantequilla con el azúcar, o edulcorante con ayuda de unas varillas eléctricas, el tiempo suficiente (puede llevar de 8 a 10 minutos) para que se forme una crema pastosa y blanquecina:

Paso a paso: mezclar la mantequilla y el azúcar
Paso a paso: batir la mantequilla y el azúcar
Paso a paso: batir hasta obtener una crema

Incorporamos el extracto de vainilla (o el contenido de una vaina de vainilla) y el anís verde en especia (yo suelo aplastarlo un poco con el rodillo para no dejar el grano entero) y una pizca de cardamomo. La receta original emplea nuez moscada, pero creo que la canela puede ser otra buena opción, a falta de cardamomo:

Paso a paso: agregar el cardamomo, el anís verde y la vainilla

Agregamos la ralladura de piel de naranja y de limón:

Paso a paso: agregar la ralladura de naranja y limón

Y la cucharada de anís dulce:

Paso a paso: agregar el licor de anís

Batimos de nuevo la mezcla con las varillas para que los ingredientes se incorporen bien y a continuación agregamos los huevos, de uno en uno:

Paso a paso: agregar los huevos de uno en uno

La mantequilla y el huevo no ligan fácilmente, asi es que no os preocupéis si veis que la crema se descompone y separa un poco. Continuad batiendo y agregando los huevos, de uno en uno. Tras el cuarto y último huevo, seguid batiendo hasta que la crema vuelva a ligar (puede llevaros 5 minutos):

Paso a paso: batir

Incorporamos la leche:

Paso a paso: agregar la leche

Y la harina con levadura:

Paso a paso: agregar la harina y mezclar con una espátula

Dejamos las varillas eléctricas y con ayuda de una espátula, mezclamos la harina con suaves movimientos envolventes (esto es más difícil de describir que de escribir, así es que echad un ojo al vídeo de la receta original):

Paso a paso: mezclar

Debemos obtener una masa lisa y sin grumos:

Paso a paso: mezclar

Forramos el interior de un molde redondo de fondo desmontable y 26cm de diámetro con papel de horno (así evitáis seguro que se pegue) y engrasamos y enharinamos ligeramente las paredes.
Vertemos la crema y la nivelamos bien con la espátula:

Paso a paso: forrar, engrasar y enharinar un molde redondo de base desmontable

En este momento envolveríamos una moneda o una judía en papel de aluminio y la hundiríamos en la masa para que la encuentre el más afortunado.

Introducimos el molde en el horno, previamente calentado a 180ºC, a media-baja altura y lo horneamos durante unos 40 minutos (ojo: ¡cada horno es diferente!) o hasta que haya subido y la superficie esté dorada. No pasa nada si se agrieta porque con la decoración posterior no se apreciará:

Paso a paso: hornear

Lo retiramos del horno, dejamos que se temple un poco y lo desmoldamos con cuidado. Lo dejamos enfriar sobre una rejilla y, utilizando un stencil o una plantilla con el motivo decorativo que más os guste, lo espolvoreamos con azúcar glas o tagatosa:

Paso a paso: decorar

Y a la mesa:

Bizcocho de anís de Año Nuevo {al estilo Vasilopita}

Bizcocho de anís de Año Nuevo {al estilo Vasilopita}


Bizcocho de anís de Año Nuevo {al estilo Vasilopita}

Bizcocho de anís de Año Nuevo {al estilo Vasilopita}


Bizcocho de anís de Año Nuevo {al estilo Vasilopita}

Bizcocho de anís de Año Nuevo {al estilo Vasilopita}

La mejor forma de acompañar un bizcocho (y más si es de Año Nuevo) es con alguna bebida espirituosa, aunque la miga es tan tierna y suave que no se hace pesado al tragar ni se atasca en el gaznate. Milagros de la mantequilla.
Lo preparé un miércoles y el domingo siguiente seguía igual de esponjoso, así es que no exagero cuando os digo que tendréis tiempo de sobra para prepararlo, salir de fiesta y llevar un trozo al trabajo cuando volváis al tajo el día 2 de Enero.
¿Qué mejor forma de empezar el año?

Bizcocho de anís de Año Nuevo {al estilo Vasilopita}

Bizcocho de anís de Año Nuevo {al estilo Vasilopita}

¡Buen 2017 y muy buena fortuna!

 
Tiempo: 30 minutos (preparación) + 40 minutos (horneado)
Dificultad: baja

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Una respuesta para Bizcocho de anís de Año Nuevo {al estilo Vasilopita}

  1. Muy rico! me la llevo
    Feliz año nuevo :)

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